lunes, 23 de mayo de 2011

Andrew Robinson


El inolvidable Garak de Deep Space Nine, personificado por el actor Andrew Robinson -quien haciendo de sastre… la descosió , es una de las figuras de la más reciente edición italiana de Star Trek Magazine. Aquí, la entrevista…

Hablemos de su personaje multidimensional: de simple sastre a agente secreto. ¿Cómo le resultó, desde el punto de vista actoral; y cuáles fueron los desafíos?

Aparentemente, era difícil hacer de Garak... Obviamente, dos de las complicaciones eran el maquillaje y el vestuario; el vestuario era muy incómodo, muy apretado. Y el maquillaje: al comienzo tuve algunas reacciones claustrofóbicas, pero las superé. De hecho, esa apariencia me ayudó mucho, porque Garak se veía… único. Para un actor, es algo maravilloso poder interpretar algo que luce así. ¡Es un regalo! Creo que el desafío aun mayor fue el personaje en sí: lo que Garak decía, no era lo que en realidad estaba queriendo decir. Tenemos una palabra para eso: “subtexto”. El verdadero Garak era como un témpano: sólo ves la punta pero, debajo, ahí estaba la muy complicada realidad de su vida. Así que yo tuve que interpretar ese subtexto, vivir con ese subtexto, y presentarlo debajo de una máscara de afabilidad y de simpatía. Me parece que ése fue el desafío… y al mismo tiempo el placer de interpretar este personaje.

¿Cómo fue su relación con los demás miembros del elenco? ¿Hizo amigos?

Ya conocía a algunos de ellos desde antes de comenzar a filmar la serie; por ejemplo, a René Auberjonois, desde hace muchos, muchísimos años. Me hice gran amigo de Armin Shimerman y, por supuesto, de Alexander Siddig, que en un principio se llamaba Siddig El Fadil: nos hicimos amigos muy cercanos, y él ahora está haciendo un gran trabajo en varias películas. Fue un elenco de actores muy poderoso, con personalidades también muy poderosas, y creo que quizá la fuerza del programa residió en el conjunto de todos esos actores. Para tener un grupo así de impresionante no es tan importante que todos se quieran, sino que todos se respeten. Y allí había un tremendo respeto.

¿Cuáles cree que son las diferencias entre DS9 y el resto de las series de Star Trek?

Creo que la mayor diferencia es que DS9 tuvo más matices, más ambigüedad. No era sólo blanco y negro: había grises. Eso me sorprendió. E incluso pienso que la nueva película de Star Trek… tuvieron que adherirse al viejo formato del villano malévolo que está enojado con todos y que quiere destruir un mundo, aunque nadie entiende bien por qué quiere destruirlo. Pero creo que la gente a la que de verdad le gustó DS9 fueron personas a las que les gustaba la ambigüedad, y les gustaba que los personajes no fueran ni tan buenos ni tan diabólicos, simplemente muy parecidos a todos nosotros: personas complejas, con un poco de todo en cada personaje. Además, por supuesto, esto no sucedía en una nave que viajaba de planeta en planeta; sucedía en una estación espacial, cosa que también me resultó muy interesante. En ese sentido, era como “la frontera final”, al borde de lo desconocido…

También creo que Deep Space Nine trabajaba con una temática mayor, y con esto quiero decir que lidiaba con temas muy difíciles. Hay un capítulo, uno de mis favoritos, que se llama “The Wire”, en el cual Garak es adicto a una droga. Y el episodio trata, básicamente, de la adicción a las drogas. Hay otro de Avery Brooks conmigo, en el cual el capitán Sisko le pide a Garak que lo ayude con los romulanos y básicamente se expone allí la “inocencia norteamericana”: queremos hacer ciertas cosas en el mundo, pero en realidad no queremos bancarnos las consecuencias de nuestras acciones, y a veces debemos hacer cosas sucias y herir personas, y después hacemos como que no pasó nada, decimos que “los americanos jamás harían algo así”… En DS9 tratamos esos temas y pienso… en fin, que las otras series no llegaron tan lejos como nosotros.

“In the Pale Moonlight” es otro episodio muy bueno…¡Es magnífico!

Dirigió algunas cosas en DS9 y también capítulos de VOY. ¿Cómo le fue?

Al principio me resultó muy difícil, por todo el trabajo técnico que requería la filmación: pantalla azul, pantalla verde... Me intimidaban los requerimientos técnicos. No era únicamente dirigir a los actores; era un poco más complicado que eso. Pero después, finalmente, me di cuenta: sí se trata de dirigir actores. Y, a veces, dirigir a tus amigos es… Quizá prefiera dirigir a personas que no conozco, pero mis amigos se portaron fantástico y fueron muy gentiles conmigo, especialmente en la primera época… Tenés que pensar que mis primeras experiencias como director fueron en Star Trek. ¡Fue otro regalo! Agradezco a los productores que me permitieron dirigir esos capítulos.

Escribió una novela sobre Garak, ¿por qué? ¿Y qué tal fue trabajar como escritor?

Empecé a escribir sobre Garak porque cuando llegué a la franquicia de Star Trek y me contrataron como cardasiano, no tenía ni la menor idea de qué era eso; incluso sé poco sobre humanos… Pero de golpe me hicieron firmar como alienígena, y para mí era un desafío. Entonces decidí escribir sobre este personaje, para mí, y para crearle un mundo, y me inventé un diario en el que, cada día, Garak escribía sus experiencias. Tiempo después, cuando empecé a ir a las convenciones, se me dio por leerle partes de ese diario a la audiencia, y a todos les encantó. Así que escribí más y lo fui trabajando más y… ¡¿quién no quiso siempre escribir una novela?! Los de (la editorial) Simon and Schuster me dieron el visto bueno y fue raro, porque terminé siendo el primer actor en escribir una novela sin lo que suelen llamar un “escritor fantasma”: un tipo que escriba por el autor. Quise escribirla yo mismo, no quería que nadie más metiera mano.

Una pregunta genérica acerca de la ciencia-ficción: ¿cuáles son las ventajas y desventajas de trabajar en un programa de ci-fi?

Está bien si la ciencia-ficción es realmente buena, si proviene de la imaginación. Está bien si imagina un mundo que es una extensión de este mundo y de nuestro comportamiento y de las elecciones que hemos hecho; creo que ésa es la ciencia-ficción más interesante. La cosa se hace más difícil si la ciencia-ficción es pura fantasía, algo que no tiene bases en la realidad de nuestras vidas y de nuestro mundo. Por eso me gustó tanto trabajar en DS9, porque creo que la estación espacial era una metáfora de nuestra Tierra aunque con una proyección, claro, hacia el futuro. A la gente le gustó tanto DS9 porque no era insustancial, no era "etérea". Los daba vuelta y media. Y les hacía repensar este mundo en el que estamos viviendo.

Traducción y adaptación para Guia ST: Kohelles.

2 comentarios:

Javier de Miguel dijo...

Muy interesante y muy inteligentes respuestas.

le preguntaremos sombre esa novela en la convencion de Barcelona

WilliamDargates dijo...

Genial, mi personaje preferido de mi serie de ST preferia. Sin duda ese capitulo que han nombrado es el mejor de toda la franquicia