lunes, 6 de febrero de 2012

Fuera de Órbita 95; Películas de los 80


Por fin tras un retraso inesperado pueden proporcionaros una nueva dosis de este Podcast que realizan en el club Fuera de Órbita.

En esta ocasión en su formato "Desorbitado" con una tertulia larga sobre las "Pelis de los 80". Aquellas películas de Ciencia Ficción de esta década que nos marcaron de mayor o menor manera.

Para descargar el podcast ir a CFO

Freakytown s05e19


Nuevo programa, esta vez con invitados especiales.

En la sección de series hablan de noticias varias, el nuevo Green Arrow, las renovaciones tempranas de Luck y House of Lies, el futuro de Breaking Bad, la audiencia de Spartacus: Vengeance, y por supuesto el final de Chuck. En su llamada Vanessa os recomienda la británica Prisoners’ Wives.

En la sección de comic se centran en series de editoriales independientes. Scott Snyder les trae, desde Image, la serie de terror dibujada por Attila Futaki y titulada Severed. Chris Robertson reinventa las fábulas en Memorial, con dibujos de Rich Ellis. Grant Morrison se pone nostálgico con la serie de los Vengadores y, junto a Ian Gibson, crea Steed & Mrs.Peel.
De Ed Brubaker y Jackson “Butch” Guice llega con una de las series del año y, quizá, más allá, pero el mero título es un spoiler, tal y como se encuentra en estos momentos la publicación de Marvel en España.

Los invitados especiales son parte del equipo de Zona Zero: Cronicas Mutantes, un proyecto cinematográfico diferente que promete romper muchos esquemas. Escucha el programa y descubre la Sevilla postapocalíptica… si te atreves.

Musicalmente, se acuerdan de David Julyan, compositor de Following, la opera prima de Christopher Nolan. Además, K-Pop desatado con Exo- K, Dal★Shabet y T-Ara, grupo que incluye a una de las protagonista de cada temporada de la serie sur coreana Dream High.

Para descargar el programa de radio AQUI.

Marina Sirtis, en la reunión del reparto de Next Generation, en Calgary Expo, es tipificada como actriz de ciencia ficción


Up! magazine publicó una nueva entrevista con la actriz de TNG, Marina Sirtis, aquí un extracto. Sirtis se unirá al elenco original de Star Trek: The Next Generation en un evento especial, el 25 aniversario de la reunión en la Comic Calgary & Entertainment Expo, que se extiende desde el 27 hasta el 29 de abril, en el BMO Centre.

¿Hay algún miembro del elenco de Star Trek: The Next Generation que no se haya mantenido en contacto, con quien estés deseando verte en Calgary?

Todos nos hemos mantenido en contacto, todos somos los mejores amigos, todavía. Da miedo, ¿no? Veinticinco años más tarde y todos nos juntams todavía para pasar el rato.

La única persona que no vemos tanto como nos gustaría es Patrick [Stewart], porque él volvió a Inglaterra, pero el resto nos vemos unos a otros regularmente. Por lo tanto, estoy muy emocionada de ver a todos en el mismo lugar.

Has hecho un gran trabajo, al actuar en Star Trek. ¿Hay algo de verdad en la idea de que los actores de la ciencia ficción son irremediablemente tipificados?

Para ser perfectamente honesta, después de TNG lo que se me ofrecía era un montón de ciencia-ficción. Sé que mis fans no les va a gustar esto, pero yo no soy una gran fan de la ciencia ficción. [Risas] Me gustan películas para mujeres.

Hice algunas de las cosas [de ciencia-ficción] que se me ofrecieron y yo otras no. Entonces decidí finalmente que, si bien yo no haría siempre ciencia ficción, que de vez en cuando se debe hacer algo totalmente diferente para que no sumirme en el encasillamiento.

Hubo una petición reciente para conseguirlo en la serie de la BBC, Doctor Who. ¿Qué otra cosa viene para usted?


En realidad, hay dos campañas en estos momentos. Además de la petición para el Doctor Who, tengo que dar prestigio a mis fans canadienses, Ronnie y Laura -; han iniciado una campaña para sacarme en Dancing with the Stars. Si usted va a gomarinasirtis.com, se puede votar por mí.


Como se figuran todos, yo no tenía nada que ver con eso, pero Dios los bendiga. Mis fans son increíbles!


La entrevista completa está aquí

Articulo traducido por MIGUEL MARIN.

Fuente Trekweb.

viernes, 3 de febrero de 2012

Portada de Star Trek Ongoing issue 8


De acuerdo con 8of5 Guide to the Trek Collective, el dibujante de cómics Tim Bradstreet ha publicado en su página de Facebook ,la portada sin los títulos, de Star Trek Ongoing issue 8

Fuente Trekweb.

Leonard Nimoy y Zachary Quinto, los dos Spock desde el set de 'Star Trek 2'


J.J. Abrams ya ha comenzado, por fin, el rodaje de la secuela de 'Star Trek'. Mientras que de momento se conoce poco del proyecto, lo que sí se había repetido bastante era que no esperáramos ver a ningún miembro de la antigua tripulación de la veterana 'Star Trek' en la secuela.


Algo que, para alegría de los fans de toda la vida de la franquicia, ha resultado ser falso. El productor Roberto Orci ha twitteado una serie de imágnees desde el set de rodaje de 'Star Trek 2', y en una de ellas vemos nada menos que a Leonard Nimoy sentado en el Enterprise con su atuendo de Spock.


No es el único ser con orejas puntiagudas que se ha dejado ver a través de la cámara de Orci. Zachary Quinto, el Spock joven, también aparece en uno de los tweets, tecleando con su ordenador. Aunque viste una sudadera, se ve perfectamente el flequillo recto que ya vimos en la primera entrega.



Estreno en mayo de 2013

¿Qué nos tendrá preparado J.J. Abrams para su próxima aventura espacial? Poco se conoce más que se encuentra en Paramount Studios rodando con vistas a su estreno el 17 de mayo de 2013. Zoe Saldana, Chris Pine, Benedict Cumberbath, Anton Yelchin, Simon Pegg, Karl Urban y John Cho completan el reparto de la secuela.



Fuente E. cartelera y Taringa.

jueves, 2 de febrero de 2012

El asombroso futuro tecnológico 2012-2040


En menos de treinta años la electricidad se podrá transportar inalámbricamente, las predicciones de las condiciones del tiempo serán precisas en un 99.9% y los humanos podremos tele transportar nuestros cuerpos a otros lugares simultáneamente, tal como lo hemos visto en la serie Star Trek, entre otras increíbles maravillas que producirá la tecnología.

Cuando yo apenas era un casto mozuelo, mi padre, un goloso lector, me comentó haber leído en una revista reconocida que en lo futuro los televisores serían planos y se podrían colgar de la pared como un cuadro. Recuerdo que miré de reojo el cajón de metal donde veía a diario a Tom y Jerry en blanco y negro, aquel televisor que cada vez que prendíamos nos daba un corrientazo, y me moría de la risa pensando que eso nunca ocurriría. Hoy los televisores planos que se cuelgan de la pared ya son una realidad.

Mi madre, una amable ama de casa con una humilde educación, cada vez que nos perdíamos en un viaje largo en carro bromeaba diciendo que algún día los carros tendrían un “televisorcito” que nos indicaría la ruta para no perdernos. Mis hermanas y yo reíamos a carcajadas con las ocurrencias de nuestra mamá. Hoy tenemos el GPS.

Nada mejor que tomar en las manos un buen libro, oler el hongo en sus páginas y sentarse a disfrutar de su contenido. ¿Qué tal escribir una carta de amor, rociarle un poco de perfume, colocarla en un sobre y mandarla por correo? ¡Ah, y la ansiosa espera por la respuesta! Ahora contamos con libros electrónicos con capacidad para decenas de libros y hasta enciclopedias enteras en un pequeño y liviano aparato. Y, si de correspondencia se trata, tenemos el Email, los mensajes de texto y Facebook.

Por más que nos queramos resistir a los avances de la tecnología, el progreso es indetenible. Usted puede escoger aprender y adaptarse, o cerrarse a la tecnología, pero si insiste en cerrarse eventual e indefectiblemente tendrá que depender de otros para realizar siquiera las tareas más comunes.

Estas son algunas de las cosas que podemos esperar dentro de los próximos treinta años:

2012: Se terminará de construir la Estación Espacial Internacional, la estructura más grande que jamás haya entrado en la órbita; aterrizará en Marte el Laboratorio Científico, primera vez que una cámara de vídeo 3D se lleva a otro planeta; Llega Windows 8.

2013: Se lanza Gaia Mission, esta misión creará un mapa de más de un billón de estrellas en un período de 5 años; 4G será estándar, el estándar inalámbrico se usará en todos los celulares “inteligentes” y aparatos inalámbricos.

2016: El primer Hotel espacial lanzado por un grupo ruso llamado Energiya en asociación con la firma estadounidense Orbital Technologies.

2018: Los científicos podrán taladrar hasta el Manto de la Tierra, lo que antes era sólo ficción; los electrodomésticos, autos y otros aparatos se comunicarán por Internet vía RFID, un chip del tamaño de un grano de arena; las lesiones de la médula espinal ya no serán un problema gracias a los estudios de células madres, cualquier lesión medular aguda será curada.

2020: Fabricación de órganos con células madre, ya no habrá necesidad de donar órganos pues los científicos podrán fabricar órganos con nuestras propias células madre.

2031 – 2040: Las condiciones del tiempo se podrán precisar en un 99.9%; el Alzheimer será curable; será posible la Tele Transportación del ADN, los avances en este campo permitirán que moléculas complejas de ADN se puedan tele transportar a la distancia. Beam me up Schotty!

Angel Rafael Rivera

Fuente Siglo XXI

Entrevista a fondo con Gene Roddenberry.IV


“A mí no me pareció tan raro mezclar diferentes razas en la nave”, dice Roddenberry. “Quizá en mis colegios recibí una educación demasiado buena para los años 30; yo sabía que la población mundial estaba compuesta por ciertas proporciones de razas distintas. Estuve en la Fuerza Aérea norteamericana y viajé a muchos países… pero creo que gran parte de todo esto es mérito de mis padres: ellos nunca me enseñaron que una raza o color fuera superior al resto. Me acuerdo de que en la escuela quería acercarme a alumnos chinos o mexicanos, porque me fascinaban las culturas diferentes. Por eso me resultó fácil escribir como escribí: nunca nadie me dijo que hubiera jerarquías ni superioridades entre las razas o las culturas.”

-¿La cadena de televisión lo presionó de alguna forma para que hiciera un Star Trek de “gente blanca en el espacio”?

-Sí, hubo presiones, pero no tremendas. Me hacían comentarios del tipo: “Dale, no me digas que vas a poner a negros y a blancos trabajando juntos…”; esas cosas. Y yo les contestaba que, considerando la época en la que transcurría la serie, si no había blancos y negros trabajando juntos es que ya no existiría ninguna civilización. Creo que mi argumento estuvo bueno, porque no me molestaron más; ni siquiera los más cabezones.


Mi mujer, Majel Barrett, tenía el papel de la Segunda al Mando de la Enterprise,el canal vetó eso, no podían concebir que la Segunda al Mando de una nave espacial fuera una mujer. 
En aquellos tiempos, para mucha gente ésa era una idea monstruosa, imposible. Me di cuenta de que tenía que librarme de aquel personaje, o mi serie jamás saldría al aire. Durante los años siguientes me concentré en la realidad y en la igualdad, y nos las arreglamos para que ese mensaje viera la luz.


-Star Trek terminó siendo un espejo de la realidad, al parecer. Hoy tenemos pilotos mujeres en las más importantes aerolíneas; en una de las academias militares hay una “segunda al mando” que es mujer, y estoy seguro de que pronto veremos a una mujer almirante en la Armada norteamericana…


-Creo que hoy existe, al menos, una mujer capitana, aunque no comanda todavía ninguna nave. Sí, está sucediendo. Estas cosas me parecen tan lógicas… 
Cuando la Paramount me convocó para hacer una nueva serie, les dije que no. No quería dedicar semejante cantidad tremenda de tiempo para producir otra serie más, porque mientras hacía TOS ya no conocía ni a mis propias hijas; no les había dedicado tiempo durante sus años escolares, y no quería repetir ese error. Para escribir y producir una serie conozco un solo método: poner toda mi energía ahí. Por eso, cuando empezaron a cranear una segunda serie, les dije que no. Y me contestaron: “Suponete que encontramos la forma de que se haga y de que vos estés a cargo”; pensé que me estaban cargando: los tipos me decían que yo iba a tener todo el control creativo. Pregunté un par de cosas y dijeron: “Sí, totalmente, vos ya sabés cómo se hace, porque lo estuviste haciendo, hacías lo mismo, aunque guiado por la cadena de televisión”…


-¿Sabían ellos en qué se metían cuando le dieron a usted vía libre?

-Creo que sí. Sería lindo imaginar que el mundo está hecho de guionistas valientes y talentosos que pelean contra ejecutivos roñosos y mezquinos. Pero, la verdad, al menos en los Estados Unidos, hay ejecutivos tan audaces como ciertos guionistas.

-¿Es buena su relación con la Paramount?

-Desde hace un tiempo, la relación ha sido maravillosa. Incluso están de acuerdo en que hacen mucha plata y en devolver algo de esa plata

-Qué lindo escuchar eso. A ver: ¿fue a propósito la decisión de ir a la sindicación, en lugar de intentar vender la serie a otra cadena televisiva?

-Le dije al estudio que, si querían seguir la ruta de la sindicación, los acompañaría con todo gusto y el mayor placer. Y les dije que encontraría maneras de hacer un Star Trek que les brindara elementos extra. Creo que lo hicimos.

-Debe de haber muchas cosas nuevas que usted, sin duda, quería decir y que, con la libertad que brinda la sindicación, puede decir ahora. Hablemos de la nueva serie. Me gusta más que TOS, si bien TOS me gustaba…

-Puedo verlo en perspectiva, pero no soy el mismo tipo que estaba a cargo de TOS. Maduré –o me gusta pensar que maduré- durante todos estos años.

-Pero queda claro que usted está haciendo la serie que quiere hacer. Tiene las manos libres. Todos entendemos que ha crecido en los 20 o 25 años que pasaron desde el estreno de TOS…

-Sí. Ahora que estoy por cumplir 70, una de las cosas que me alegran es haber crecido y seguir creciendo. Estoy muy contento de haber tomado el camino que tomé.

-¿En qué se diferencia el Gene Roddenberry de hoy, con el de hace veinte o veinticinco años?

-Soy un tipo más educado. Hay más cultura en lo que hago. Todo el tiempo leo libros y revistas y vivo un proceso de educación que, de corazón, espero que continúe. Me gusta cómo soy ahora; cambié mucho desde cuando tenía 30 o 40…

-¿A qué atribuye ese cambio?


-Me liberé de muchas pasiones estúpidas; me acepté tal cual soy. Me di cuenta de que estoy creciendo y de que espero continuar con ese proceso; también es muy importante no estar tan seguro de todo, y mantener abierta la curiosidad. Por ejemplo, creo que hoy tengo una filosofía política, pero no sé si no la voy a cambiar o… mejor dicho, si no voy evolucionar. Cuanto más aprendo del mundo y de mí, de más cambios soy capaz.
Eso no me fue fácil al principio: cuando era chico, una persona tenía que ser “una persona correcta”. Eso terminó siendo un problema: descubrí que todos somos personas correctas... y que todos nos podemos equivocar. En cierta época fui muy estricto con mis amigos y con mis colegas, y hoy les doy el mismo afecto que me doy a mí. Supongo que ahora, que estoy grande, terminé aceptando: “Ey, no sos un mal tipo. Sí, cometés errores, pero siempre intentás corregirlos. Me di cuenta, Gene, de que con el tiempo cambiaste tus puntos de vista, y eso está bueno tanto para un ser humano como para un humanista.” Creo que intento perfeccionarme, cada día, sin pretender llegar a la perfección definitiva. Es un viaje maravilloso.


-Hablemos de su filosofía política.

-Es más o menos como la filosofía de Star Trek, porque Star Trek es mi declaración de principios ante el mundo. Pero Star Trek es más que mi filosofía política: es mi filosofía social; es mi filosofía racial; es mi mirada acerca de la vida y de la condición humana. Gracias a TOS y a TNG, donde tengo tanto espacio con el que trabajar, pude hablar de las diferentes facetas de la humanidad. También cambiaron mis ideas acerca de la utilización de los animales. Todavía no soy vegetariano, pero no me siento cómodo, como carnívoro, sabiendo todo lo que hay detrás de un bife que ponés en tu mesa.


Recuerdo al comandante Riker comentar que ya no era necesario criar a los animales como alimento. La tecnología del siglo 24 permitía inventar una imitación de la carne… 
-Espero que ese día llegue pronto: tendríamos nuestro churrasco, sin asesinar a ningún animal. Hoy incluso se me revuelve el estómago cuando pienso en cómo criamos a las gallinas y al ganado. Es asqueroso.


-¿Se refiere a los establecimientos ganaderos y granjas de producción masiva?

-Sí, no está bueno lo que se hace en esos lugares. Y también muero de ganas por hacer contacto con otras razas y otras formas de vida, pero ¿cuál va a ser nuestra actitud cuando nos encontremos con ellas? Quizá sean una vida consciente tan distinta de la nuestra, que no nos demos cuenta de que son una vida consciente. A las criaturas que no interactúan con nosotros a nuestro modo, deberíamos de todas formas considerarlas valiosas… y mucha gente desprecia a los delfines y a las ballenas.

-Me parece que no somos muy amables con las otras formas de vida conscientes de nuestro planeta.

-Por un lado, estamos haciendo progresos maravillosos: la humanidad está creciendo muy rápido, y eso se ve en la televisión y en las comunicaciones. Nuestras actitudes están cambiando, a mucha velocidad. Y me hace feliz ser guionista porque creo que, junto con otros escritores, podemos provocar enormes cambios en nuestro mundo: el poder del sonido y de la imagen, para las personas, resulta tan real como sus propias vidas.

-Hace quince años usted dijo: “Creo que la televisión es una de las fuerzas más peligrosas de nuestra vida actual”. ¿Piensa que esta situación cambió?

-La televisión y su imaginería siguen siendo peligrosas y pueden afectarnos enormemente. Pero no más que lo que un auto es a una carreta. Hoy creo que quise decir: “Tengamos cuidado”. En manos de un Hitler, sí, la televisión podría cambiar y hacer involucionar a una sociedad.

-Últimamente se viene diciendo que las cadenas de televisión pierden audiencia. Pronto vamos a tener televisión satelital. ¿Va a seguir habiendo lugar para las networks?

-Claro, pero serán sólo una parte del amplio espectro de las comunicaciones. Ya se terminó aquella época en la que tres cadenas de tevé manejaban toda la información. ¡Un método de difusión -la sindicación- es tanto mejor que las cadenas de tevé! La sindicación te permite controlar lo que ves. Todo cambia muy rápido. (…)

-Volvamos a TOS. Setenta y nueve episodios a lo largo de casi tres años, y entonces la NBC decide desenchufarlos de la pared. Alguien me contó que un demógrafo mantuvo una charla con los capos de la NBC después de la cancelación de TOS. Cuéntenos esa historia.

-Un demógrafo amigo fue a la NBC y dijo: “Felicitaciones, acaban de cancelar su serie más importante y exitosa”. Ellos no sabían de qué estaba hablando: Star Trek tenía bajo rating. Les explicó, demográficamente hablando, que la gente que veía TOS era precisamente la gente que compraba autos, que construía casas nuevas, etcétera. Les dijo que los ratings de la NBC solían referirse a viudas de bomberos jubilados, cosas así, pero que Star Trek había alcanzado a un público al que la cadena nunca había considerado importante: una franja estrecha de consumidores que, en aquellos tiempos, era gran responsable del poder adquisitivo del país. La NBC discutió durante un año el regreso de la serie pero, cuando me la propusieron, me habría encantado que me hubieran comentado esta historia. Cuando TOS se canceló, mi ego se cayó barranca abajo; no me habría venido mal una inyección de energía.

-¿Así que se enteró de esto recién varios años después?

-Sí, y sólo porque una buena persona me llamó y me contó que yo era más importante de lo que pensaba.

-¿Eso le permitió pelear por más presupuesto?

-Sí, es verdad (se ríe). También es interesante mencionar que Star Trek fue cancelada sólo tres meses antes de que llegáramos a la Luna.

-Usted no permitiría que nadie hiciera nada en su nombre que no fuera Star Trek.

-No, ahí está mi famosa frase: “¿Quién sabe qué es Star Trek? ¡Yo!”. Dicho esto, también quiero decir que el maravilloso equipo que está haciendo TNG representa un distinto nivel de cooperación. Se dedican a cada aspecto de Star Trek: escenarios, música, lo que fuere, áreas en las que saben más que yo. Son muy inteligentes. Una vez que entienden la idea original, el sentimiento original, funcionan como un genuino emprendimiento en grupo. Por desgracia, hasta hoy, el lenguaje no ha evolucionado hasta inventar una palabra que describa, al mismo tiempo, el trabajo individual y grupal simultáneos.

-Hoy TNG va por su cuarta temporada. ¿Habrá una quinta, quizás una sexta?

-Sí, hasta que no den los números y sea antieconómico producirla. Podés repetir los capítulos hasta cierta frecuencia, no más, pero la serie va muy bien y está creciendo en audiencia.

-Otro ejemplo de su filosofía humanista es el capítulo “Justice”, de la Primera Temporada de TNG. Los Edos, esta raza de chicos medio desnudos y tan propensos a hacer el amor, son observados y protegidos por su “dios”, una raza superior que se percibe medio a oscuras. Cuando terminé de ver el episodio, recuerdo haberle dicho a mi mujer que fue el capítulo de tevé más antireligioso y humanista que había visto en muchos años.

-Al final del capítulo, el grupo de exploración que bajó a la superficie no puede ser transportado de regreso a la Enterprise por culpa del “dios” de los Edo. Picard cambia las cosas: “Yo no sé cómo decir esto, ni si es posible decirlo, pero la justicia es algo que últimamente me importa mucho. ¡Tengo algo para decir, y creo que es importante! Me expongo a cualquier ser que escuche: no puede haber justicia donde las leyes sean incuestionables. La vida misma se trata de ejercer nuestras opciones”. Enseguida Riker agrega: “Bravo, ¿desde cuándo la justicia es tan simple como un manual?” Inmediatamente, el ser superior parece estar de acuerdo. Y permite que la tripulación sea transportada de regreso a la Enterprise.

-Estas ideas humanistas me asombraron. ¿Qué le dijeron las cartas, los correos que recibió como feedback?


-No mucho. A la gente le gustaba la serie, y en realidad no la pensaban en términos filosóficos. Les importaba que empezara bien, que siguiera bien y que terminara bien. ¿Sensatez? Este capítulo tenía sensatez total. En un punto me divertía mucho que hiciéramos capítulos así, y que la reacción del público fuera escasa o nula. Si lo hubiéramos hecho en teatros de Broadway o en películas, la reacción de la gente habría sido tremenda: “¡Qué salvajes, qué avanzados, qué atrevidos!”. Pero en aquellos tiempos nadie se daba cuenta.
Varias veces pensé que el mundo del espectáculo se iba a poner de pie a aplaudirnos, pero no: sólo silencio. Sin embargo, algo sucedió: cada uno de estos capítulos se retransmitieron una y otra vez, cada año, y lo de TNG fue casi idéntico a lo que pasó con TOS: cada vez los vieron más, y más gente. Hoy el público de TOS dice: “¡Hurra, qué programa buenísimo!”, cosa que me pone feliz cada vez que me entero. TNG va por el mismo camino, y quizá más todavía. Ya llegará el tiempo de que TNG alcance su propia dimensión; sólo espero que eso suceda mientras yo aún esté vivo. Pero igual, no me importa: el mundo no va a ser peor ni mejor si un pintor o un guionista no son reconocidos antes de su muerte…


-Eso me recuerda la frase de John Dewey (N. de K.: uno de los fundadores del pragmatismo, 1859-1952); se refería a llegar a los 50, cuando dijo: “Fue un largo proceso de educación, que todavía continúa…”

-Sí. Y, además, el mundo tampoco va a ser peor ni mejor porque tengas ciertos límites. Muchas de las cosas que hicimos en TNG no podría haberlas hecho en TOS. Cuando la gente se va haciendo más sabia, se permiten más libertades sin que tantos se sorprendan. Mi trabajo habrá de darles coraje a jóvenes guionistas, que seguirán adelante. Incluso algún día lo harán tan bien que dirán: “Gene Roddenberry no era nadie comparado con Fulano”, o cosas así…

-Nadie puede negar que usted les ha dado alas a los nuevos guionistas.

-Los quiero mucho.

-Tal como usted dijo, todo tiene que ver con el guión. Sin un buen guión, no hay buena televisión. Y no hay muy buenos escritores por ahí…

-No, no los hay. Nosotros tuvimos un escritor, Ted Sturgeon, que se puso a hacer guiones para la televisión. Hasta entonces había escrito enormes novelas, pero alguien le dijo: “Ted, ahora que estás trabajando para Star Trek, ¿no sabés que el 90% de la televisión es basura?”. Ted levantó la cabeza con hidalguía y dijo: “El 90% de cualquier cosa es basura”.

-Eso sin duda puede decirse de la tevé. Podemos mencionar sólo un puñado de series que tienen buenos guiones, buenos actores, direcciones o producción: Hill Street Blues, M*A*S*H*, St. Elsewhere, L.A. Law, Equal Justice… No muchos más.

-Hay otros, como por ejemplo Cheers. Cada año, a veces, surge alguno.

-Y siempre tiene que ver con los guionistas.

-Sí, básicamente, pero hay que darles crédito a los elementos creativos de la serie. No podemos separar la producción de los guionistas; en algunos casos, son los productores quienes les indican el camino a los escritores. En el Sindicato de Guionistas noté que siempre remarcan la “pureza” de los escritores, pero cuando tuve que ser productor ejecutivo, cuando tuve que inventar una serie, no estaba funcionando como un guionista.

-Quisiera insistir en otro tema que seguramente usted tiene bastante claro: la derecha religiosa y el fundamentalismo.


-Siempre existieron, pero creo que ya tuvimos demasiado de eso. Siempre espero que sean una taradez pasajera. Un poco de eso siempre va estar presente, porque siempre habrá personas que se crean miserables y no les dé la cabeza como para pensar que sus creencias religiosas son “tan” lógicas –y que tienen un dios, y eso-, tanto que ninguna otra cosa, dentro de sus limitados conceptos, pueden explicar lo que sí podría explicar la existencia de un dios. “La juventud por Cristo”, y esas asociaciones. Espero que sólo se trate de un bache temporal. 
Por supuesto, lo único que puede impedir que estas cosas sigan y crezcan, es la educación. John Dewey tenía razón. No sabremos qué se va a venir, a menos que eduquemos a la población. Las presiones cotidianas son tan enormes, que a cierto porcentaje de la gente inculta se le ocurrirán ideas extrañas, violentas. Creen tener las respuestas correctas a todos nuestros problemas. Pero no me parece que los problemas de nuestras vidas respondan a respuestas simplistas, en lugar de al ejercicio de pensar. Creo que todo esto tiene que ver con qué tan bien educamos al pueblo.


-Ya tuvimos a un escritor de ciencia-ficción que inauguró su propia religión.

-Sí, L. Ron Hubard, gran tipo. Para mí, la ciencia-ficción es una forma de pensar, una forma de utilizar la lógica que trascienda tanta estupidez junta. La ciencia-ficción permite que la gente se fije en lo que realmente importa. Eso es lo que hacemos en TNG.

-En TOS, básicamente, usted redefinió la ciencia-ficción: llevó el género al público adulto.

-En realidad, Star Trek no tenía que ver con la ciencia-ficción. Star Trek tenía que ver con las personas. Por eso tuvo tanto éxito, creo. ¿Qué podría ser más interesante que las personas?

-¿Quiénes fueron algunos de los escritores que influyeron en su obra?


-En mi círculo de amigos no se sabía nada de escritores, ni de Zane Gray (N. de K.: célebre escritor norteamericano de westerns, 1872-1939) ni de nadie así. Pero a los escritores de mi época los comencé a leer después; nadie me lo había dicho, ni mis amigos ni mi familia. Cualquier libro era maravilloso. Quizás el hecho de empezar a leer libros es lo que hace que te termines topándote con los libros correctos.
Cuando yo era joven, no existía la televisión. Una vez por semana iba a la biblioteca y me llevaba entre tres y cinco libros. Me compraba mantequilla de maní y galletitas y me metía en esos mundos literarios. Mi mamá una vez me preguntó si iba a leerme todos los libros de la biblioteca… ¡ojalá hubiera podido!
Leí toda mi vida. Esto, quizá, me dejó alguna sabiduría. No una sabiduría de la que yo pueda jactarme; sólo hice lo mejor que pude, como supongo que un violinista habría hecho lo mejor que pudiera. Creo que así es el proceso que los individuos conscientes realizan durante sus vidas.


-Y hoy quiere que lo consideren como escritor y filósofo.

-Me parecía que “filósofo” era una palabra que me quedaba grande. Recién desde hace poco me siento cómodo diciendo que soy un filósofo… ¡pero nunca digo que soy un buen filósofo! (Se ríe.)

-Podríamos decir que usted es un "filósofo exitoso".

-Sí.

-Llamarse filósofo casi lo pone a usted en un plano diferente… Sin embargo, no creo que muchos discutan que lo sea.

-Las series que escribí tienen que ver con la filosofía, pero en particular TNG: podríamos decir que es la primera vez que estoy “filosóficamente abierto” con respecto a mis convicciones.

-Dijo hace un rato que el estudio seguirá bancando TNG… siempre y cuando dé plata.

-Sí, mientras siga dando plata. Y, para que dé dinero, la serie le tiene que gustar al público. Si yo siguiera ventilando mis sentimientos acerca de Dios, de la religión y de todo lo demás, hasta un punto que jodiera al público, no estaría cumpliendo bien con mi trabajo.

Traducción y adaptación para Guia ST: Kohelles